2 de octubre de 2015

Ondas en el agua

El tiro de Paula Palomares



Paula Palomares          Foto:TheWangConnection
     
     Dicen los cánones que se apunta con los pies y se dispara con el corazón. Que la base de un buen tiro está en los apoyos y por eso los pies tienen que mirar al aro en el momento de la parada y estar separados lo suficiente para que las piernas puedan estabilizar el tronco y así permitir a los brazos ocuparse nada más que de impulsar el balón.

   También dicen que
solo se debe tocar la piel con la yema de los dedos y nunca con las palmas de las manos, que los pulgares han de dibujar una "T" en el agarre y que la siniestra debe apartarse en el último momento dejando la gloria para la diestra. Luego hablan de ángulos rectos, de cadena cinética, de la rotación que debe imprimir al balón un golpe de muñeca y de infinitas razones más para justificar los fallos de los tiradores.

      Lo que los cánones no cuentan es la millonada de veces que hay que fallar para lograr la excelencia. Ni que hay tiradores que hacen de la ejecución del tiro algo sublime, pero hay metedores que irán de cabeza al infierno por violar todos y cada uno de los mandamientos. Tampoco cuentan como el eco de los fallos rebota sin cesar en las paredes del cráneo de los tiradores y desaparece, sin dejar rastro, de la memoria de los metedores. Y callan también, por supuesto, los secretos que convierten a los buenos tiradores en pesadillas: esas que viven sus rivales cuando no pueden evitar que metan con la misma facilidad que una piedra hace ondas al caer en el agua.

     Paula ensalza los cánones y convierte el tiro en una obra de arte que provoca en quien lo mira el mismo efecto hipnótico que el oscilar de un péndulo o que las olas del mar rompiendo en un acantilado. No se puede apartar la vista de un movimiento a un tiempo preciso y salvaje, cuya belleza radica en su efectividad y en su naturalidad. Nada sobra, y absolutamente nada rechina, en un gesto que despide el balón con una caricia del corazón y que acabará seguro haciendo ondas en el agua.