7 de julio de 2015

El dominio del juego

Aprender a jugar en todas las posiciones


         ¿Cuándo podemos decir que un jugador domina el juego? ¿Por qué hay jugadores que manejan el partido y otros que dan la impresión de que son arrastrados por él? ¿El dominio del juego es una cuestión física, técnico-táctica, psicológica? ¿Hay alguna estadística que lo refleje?

          No hay una sola respuesta para cada una de estas preguntas. Son muchos, y muy variados, los factores que un jugador debe controlar para poder entender y manejar lo que sucede en un partido consiguiendo así conducirlo por donde conviene a su equipo. Uno de ellos, tal vez el más importante, y que al mismo tiempo es un gran catalizador del juego en equipo es la comprensión de los roles (funciones y modo de realizarlas) que desempeñan el resto de los componentes su equipo .

          Que un base pueda jugar de espalda al aro, o que un grande sea capaz de subir el balón en contraataque, no quiere decir que haya que forzar para que estas situaciones se produzcan continuamente. Pero si se dan y los implicados saben como actuar, aun estando fuera de su posición natural, el equipo tendrá más posibilidades de dominar el juego. No obstante, no es tan importante que un buen número de componentes del equipo sea capaz de desenvolverse con solvencia en todas las posiciones, como que comprendan las intenciones y necesidades de los compañeros que las ocupan, porque eso es lo que permitirá que quienes están en su espacio natural, desempeñando el rol que les corresponde, se vean favorecidos por las acciones del resto y lo puedan aprovechar. O, al menos, propiciará que sus acciones no salgan perjudicadas porque sus compañeros no saben interpretar lo que en realidad intentan o necesitan.

         En el vídeo que sigue, cuatro interiores nos sorprenden sacando el coontrataque con gran destreza. Es algo que apenas sucede y que en la mayoría de ocasiones acaba en desastre, pero que aquí nos revela que todos ellos trabajaron de firme en distintas etapas de su formación adquiriendo habilidades que al final solo han utilizado ocasionalmente, pero que sin duda contribuyen a que su comprensión del coontraataque sea sobresaliente, como demuestran cada partido en su forma de dar el primer pase o  de correr la calle central.



             En cambio en este otro vídeo un grupo de jugadores, la mayoría exteriores, resuelven la papeleta cerca del aro mediante una finta de espalda al aro que popularizó uno de los mejores cincos de la historia: Hakeem Olajuwon. Hace falta mucho temple, y haber practicado mucho en la pintura, para hacer ese movimiento. Además revela un conocimiento del juego interior que también les ayuda a la hora de meter balones dentro con seguridad, o a la de moverse en el perímetro cuando el balón está en la pintura, con el timing necesario, para ofrecer una alternativa al compañero si descarta atacar el aro.