9 de abril de 2015

Bienvenidas a la pintura

O se entra con todo, o no se entra 


       Pobres ilusos quienes piensen que con un gran primer paso, o con una pequeña ventaja al principio del uno contra uno, es suficiente para conseguir una bandeja fácil. Eso es solo el principio. Incluso si rompes a tu defensor con el primer paso, es solo el primer paso. Si todo acaba bien será una sutil caricia con la yema de los dedos la que cuele el balón por el aro. Pero llegar al gesto definitivo con la energía suficiente para que sea preciso, muchas veces supone dejarlo todo en el camino.

     La defensa intentará interrumpir la penetración desde el primer paso hasta el último. Por eso en cada uno de ellos, libre de contacto o no, hay que impulsarse con la máxima potencia posible para que la progresión no se detenga. La pintura está siempre embrozada con troncos, manos y piernas, así que en ocasiones hay que sortearlos, en otras soportarlos y a veces sencillamente cargar contra ellos intentando que cedan, o que la violencia del choque permita, al menos, acariciar el balón lo suficiente. 

   En este vídeo, jugadoras de la WNBA llegan con la energía justa hasta el aro, a veces soportando el contacto y otras provocándolo, para finalizar fantásticas penetraciones.