15 de marzo de 2015

El poder hipnótico del balón

La puerta atrás 

 

           Algo tiene ese objeto que no se puede apartar la vista de él. Primero se le mira de reojo, después con descaro, luego con el deseo que conduce a olvidar todo lo demás, y por fin ya es tuyo porque te han ganado la espalda y te toca sacar de fondo.

 

       Conocer la capacidad de atracción del balón es fundamental para dominar el arte de la puerta atrás. El defensor lo mirará un instante más de la cuenta y perderá de vista al atacante; o pecará de avaricia y para apropiárselo querrá anticiparse en el camino que supone que llevará el pase. Solo queda moverse rápido hacia el aro y que quien tiene el balón ate cabos.

 

           Para propiciar esta situación es indispensable que el atacante sin balón genere en su defensor el convencimiento de que quiere tenerlo y conseguir así que vislumbre la posibilidad de arrebatárselo. O, por el contrario, de que es lo último que le interesa en el mundo porque quien lo tiene se basta y se sobra para anotar. Entonces lo mirará de reojo, después con descaro, luego con deseo y finalmente el pase le dirá que está en el sitio equivocado y que lo que ansía está a su espalda.

 

           En este vídeo se recogen unas cuantas puertas atrás jugadas en la WNBA. Para disfrutarlo conviene no dejarse hipnotizar y mirar también lo que sucede lejos del balón.