29 de marzo de 2015

A veces va dentro, otras no

A por el rebote ofensivo


       Cuando el balón comienza su parábola hacia el aro, los malos atacantes contienen la respiración como los espectadores. Lo contemplan igual que a un cometa portando los designios del porvenir y, lejos de actuar en el presente para definir su propio destino, se quedan embobados mirando la trayectoria que traza en el aire confiando su futuro a la suerte. Lo más seguro es que si no va dentro les sea esquiva. Entonces capturará el balón algún otro que, además de mirar al cielo, se habrá movido rápido por nuestro planeta.

     El rebote ofensivo es para los que no descansan ni cuando la suerte está casi echada. Ni siquiera esperan a que el balón inicie su vuelo. Intuyen ese momento, se anticipan al lanzamiento, mueven los pies para no chocar con nadie en su camino y levantan las manos para estar mejor preparados. Desean que su trabajo sea en balde pero no por eso dejan de hacerlo. El premio es oro puro.

      En el siguiente vídeo de jugadas de la WNBA es posible recrearse mirando a las estrellas encestar, además de disfrutar y aprender viendo su trabajo para rebotear en ataque.