25 de febrero de 2015

Contraataque en estado puro

Cuando la defensa sintoniza al ataque 



           De repente el partido se rompe. Se abre una profunda sima sobre el parquet y algunos se fugan a un lado con el balón y conciencia plena de lo que está sucediendo, mientras que los otros permanecen en el lado equivocado sin entender nada de nada. No saben como desapareció el juego de donde estaba y reapareció veinte metros más allá.

     El contraataque en estado puro ocurre cuando la defensa ataca el balón consiguiendo que cambie de manos y provoca una transición rápida con la mayoría de jugadores llegando por detrás. Es la consecuencia directa de la activación y la agresividad defensiva, de la intuición y la anticipación de quien genera el robo y de la concentración de quienes se incorporan instantáneamente al nuevo escenario.

      Entenderlo supone prescindir de la división entre las fases del juego y afrontar cada jugada como un continuo en el que se reacciona a los cambios de rol con naturalidad, sin pausas ni descansos, y generando una corriente que convierte a quien se deja llevar por ella en dueño de los partidos. Esta intromisión violenta de la defensa en el ataque es, por súbita e impredecible, la ocasión en la que mejor se ve quien está más en sintonía con el juego independientemente de la posición que ocupe.

     En este vídeo se pueden ver infinidad de contraataques jugados en la WNBA donde el balón va por delante, donde se parte el partido en dos y donde todo se resuelve en menos de cinco segundos. No es cosa solo de jugadoras rápidas de piernas sino rápidas de mente. Son capaces de convertir la posibilidad en hecho antes de imaginarla. El primer clip y el último están protagonizados por dos pívots, demostrando que la velocidad requerida no se mide espacio partido por tiempo.